Especulo porque todavía no se quien sos ni como sos,
desde que no pude explicar con palabras lo que sentía al mirarte, ahí comenzaron los verdaderos problemas.
Otra vez con esas crisis, esas que solo yo conozco y nadie entiende, nadie, vos tampoco y te alejas de mi.
Cuando te elegí sin saber realmente quien eras, y como eras, que vicios tenias, y cuales no. Sin saber que en una pelea preferías callar e irte, que eras frío, hiriente, distante, no demostrativo, y muchas cosas más.
Yo no te conocí así, yo me enamore de aquel que me hacía llorar diciéndome cosas hermosas, que me buscaba cada vez que yo me empacaba con o sin razón, ese que me extrañaba cuando pasaban pocas horas sin vernos y que cuando me abrazaba decía que no había un lugar mejor en el mundo.
Y ahora me siento una nada, insignificante, rechazada. Siento que te da igual si estoy o no estoy, si te beso o no te beso, si te dejo o me quedo con vos. Siento que no te afecta en lo más mínimo lo que yo pueda hacer o dejar de hacer. Siento que no te conmueven mis lágrimas, que no te importa mi dolor. No puedo permitir que me quieras tan poco, que me rechaces tanto. Y decís que soy yo, que el problema soy yo, que estoy loca que veo cosas donde no estan, que quiero estar todo el día encima tuyo.
Ya me canse de ser siempre yo la que busque, la que encuentre, la que concilie, también ser la problemática, la que pide perdón, me canse de ser la que "falla", la que corrige actitudes y formas de actuar, solo por vos.
Me canse, porque poniendo todo en la balanza siento un desequilibrio enorme.
Falta de cariño, falta de amor, o quizás que sepas demostrarlo.
No me hace feliz esto como vos pensas, me encantaría que pienses en mi, que te preocupes, que me extrañes, que me beses, que me digas cosas lindas, que me acompañes y que me busques. Pero te excusas diciendo yo no soy así.
Yo tampoco no soy así, pero el amor me cambia, la simple posibilidad de perderte me retuerce, y vos, y vos estas en blanco y no sabes que decir.
Como me gustaría que te aparecieras por acá ahora y me dijeras gorda te sentías mal? vine para ver como estabas y para charlar un rato. Una sorpresa, un mínimo acto de amor.
No podes imaginar todo lo que te quiero, y lo importante que sos en mi vida.
Dudo que algo te toque, o que las lágrimas que ahora caen por mi rostro te conmuevan, quizás nunca te enteres de que ellas existieron.
Y tampoco quiero sentirme así, se que valgo. Se que no sos el mismo de antes. También se que no vas a venir, y que no vas a escribir. Porque no te importa nada de lo que acá, adentro mío pueda estar pasando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario