02/03/11
Los días eran más monótonos que aburridos, ella se levantaba tarde, siempre y cuando hubiera ganas de hacerlo. Comía, sin tener hambre, escribía un poco y otro poco estudiaba. Se bañaba y todos los días era igual. La nada misma se apodero de ella, de mí. La rutina la mataba, la asesinaba. Vivía por el simple hecho de vivir. Por mas que fuera una persona negativa y pesimista en todo su esplendor (siempre todo le había salido mal), confiaba en que un feliz le esperaba.
Si hubiera contado que la razón de que no hubiera decidido en un acto cotidiano tirarse del balcón y así terminar con todo esto, era porque confiaba en aquel decenlace, nadie le hubiera creído. Después de que el tiro salio por la culata otra vez. La decepción o la depresión se apodero de ella pero no era nada que no pudiera controlar, las cosas habían salido mal tantas veces... Pero aquel día fue como un flechazo como una puntada de dolor en el pecho, lo tenía cerca casi rozando sus narices y hacia tiempo que no le veía ni la espalda. Parecía querer matarla de dolor, paseándose frente a ella con una insignia en la frente que decía: no me importa nada. Prosiguió la noche solo con un llanto en un rinconcito y con dos ojos celestes mirándola desconcertados. Tan mal estaba que tiro una porción de su pizza preferida a la basura. Los días que prosiguieron estuvieron repletos de sueños horripilantes y hasta de muerte. Dios quiera que no sean premonitorios. Y ella le vio la espalda, temblando y dudando todavía le toco el hombro izquierdo, tartamudeando le dijo si podían apartarse para hablar, el contesto que sí, con total normalidad como si no fuera una gran eventualidad, todo lo contrario para ella que había pensado hasta el ultimo detalle.
-Vamos a mi casa dijo el, en tono de afirmación y ella lo siguió...
- Y si tomamos un taxi?
- No tengo plata, pagas vos?
- No.
Y parecía como si la confianza hubiera vuelto a la relación. Caminaron hasta una calle desconocida y el dijo: es acá. Ella desconcertada entro, se sentó en una silla también desconocida y reconoció la cama al menos.
-Bueno que querías decirme...
Y todo se desvaneció en ese momento. Había planeado decirle lo mal que se sentía, pero el estaba feliz lo notaba en sus ojos y no tenia sentido. Además él siempre decía que ella le contaba todas sus debilidades y que él no merecía tanta confianza. Pero ya me estoy remitiendo al pasado y no hay nada allí que pudiera unirlos, estaban tan distanciados que creo que hacia falta presentarlos.
- de nosotros, vah, de mi y de vos; necesito seguir adelante y para eso quiero una explicación, necesito saber el porque de tus actos, porque demostrabas amor si amabas a otra, necesito saber para seguir con mi vida, para no atormentarme más. Y le había hecho un resumen de lo que había pensado en meses, en cuestión de segundos, tenia una lista de reproches tan larga como el edificio en donde vivo. Quería llorar pero lo veía cada vez mas distante, le hubiese preguntado el nombre, de repente se me había olvidado todo lo que ellos pasaros juntos, y todo lo que ella le entrego, aunque en realidad al que se le había olvidado era a el, que hablaba con total naturalidad. Había dicho en cuestión de segundos más estupideces que nunca antes.
De pronto desperté de ese sueño y estaba todavía en el boliche justo detrás de él como una sombra. Quede desconcertada y temblando acerque un dedo hacia su hombro, justo caminó hacia adelante y se alejo de mi, entonces susurre ¿por que me haces todo esto? ya estaba a kilómetros de mi; y me volví a mi misma, otra vez decepcionada, no me anime a hablarte y me quede con más incertidumbre que la noche anterior, tenia en la mente tantas preguntas que estaba a punto de volverme loca. Antes de dormir, tome la decisión de convivir con estas preguntas hasta que un día despierte y ya no las recuerde ni a vos, ni a tus actos miserables.
Aunque pensándolo bien cuando duele nunca se olvida, asíque esperare a acostumbrarme a que aquella sensación de incertidumbre, de incompletudes forme parte de mi, de mi vida.
Ya aprendí a convivir con ellas y me acompañan a donde quiera que vaya, a veces es tan sutil el dolor, que lo olvido por completo y otras tantas veces se hace carne y te llevo a vos a flor de piel.
Sin embargo resisto, se que el tiempo cura todo y va a ayudarme.
" a sentirme diferente, a que pueda olvidarte... Me quedo inmóvil aquí sin decir nada, sin gritarte ven no te vallas, no me abandones sola en la nada amor".
Que orgullo que tengas mi foto en tu perfil, yo soy manula, un placer
ResponderEliminarlindo blog!
/manuuu_la