viernes, 14 de septiembre de 2012
LA RANA Y EL ESCORPIÓN
Y vuelvo al punto de partida... cuantos textos he empezado de la misma manera?. Mi mente se castiga en pensar que soy diferente, yo de verdad que no puedo tener una relación, como la de esos que caminan por la calle, felices. No puedo conformarme con la rutina, y con el saber que el amor se va día a día, aunque nunca eso llego a pasarme, siempre antes descubren que estoy loca, y se alejan, muchas veces ellos están más locos que yo, pero creo que es cuestión de contagios. Y mamá tiene razón, el humor insoportable que tengo, a nadie podría gustarle, arruino momentos, días, relaciones, vidas. Simplemente con esta estupida mania de no saber exactamente por que, pero siempre algo puede inventarse, siempre para volver a sentir ese gustito, drama. Simplemente me sirve para darme cuenta que te quiero, que realmente te quiero, pero luego se me olvida, y vuelvo a buscar sin razones para que te vuelvas loco, planear, exigir, y luego ser la divina de siempre, textos tiernos.
No puedo valorar nada, y lamento decirlo, pero es mi escencia, no puede cambiarse.Ahora simplemente pasa por mi cabeza que quizás pueda perderte por este tipo de caprichos sin sentido, fue todo mi culpa, y una cosa lleva a la otra, terminaste diciendome la frase que más me duele en el mundo, una frase que manuel me dijo en ese entonces, cuando el era un chico ocupado, y yo podía gracias a dios, dormir mi siesta todos los días, creo que era envidia, pero recuerdo que decía que no era su culpa si yo no tenía nada para hacer, que el no vivia al pedo. Pero que palabras más desagradables por dios, y no tuviste mejor ocurrencia que volver a decirla, justo ahora, justo lo que no tenia que rozar mis oidos. Gente maltratadora decía mi mamá, y así de enferma soy, que me cuelgo con ese tipo de personas, no porque vos lo seas, yo te olbigue a que me trates mal, de una puta vez por todas, lloré, lloré y me di cuenta que relamente te quiero, como ya dije antes. Quizás sea demaciado tarde, quizás te hayas dado cuenta de quien relamente soy, pero esto iba a pasar, tarde o temprano, cuando más trepa el monito, más el culo se le ve!.
Y entonces, el escorpión la miró y le respondió: —Lo siento ranita. Es mi naturaleza.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario