Tus ojos llenos de lágrimas una vez más, tus labios fríos, tu pelo que sobresale de tu capucha, tu sonrisa, tus manos, la forma en que me cuidas, como me conmoves, como me complaces.
Gracias por demostrarme que para vos, es para siempre.
Gracias por esta hermosa mañana abrazados, y esta tarde fría. Espero que no haya más despedidas como esta, espero que me sigas alegrando los días como hasta ahora, con esas ganas, con tanto para odiarte, para admirarte. Pero por sobre todo, que me sigan sobrando razones una y otra vez, para amarte.

Gracias por demostrarme que para vos, es para siempre (con mentiras, asi no se vale)
ResponderEliminar