Y me rehúso firmemente a creer en eso que dicen... Eso de "cada vez duele menos". Como si con cada historia de amor no nacieran ilusiones nuevas.
Me rehuso a creer a que uno "se acostumbra" como si no dejara huecos cada despedida.
Como si no quedáramos vacíos, incompletos, sí incompletos nos quedamos.
Cada despedida es distinta de eso no queda dudas.
Vos te fuiste sin dar explicaciones, dejando una incertidumbre enorme, borrandome esa sonrisa que me sacabas todas las noches.
No puedo dejar de pensar en aquella noche que nos cruzamos por casualidad, en nuestra conversación, lo que sentí aquel día, tu mirada. Fue todo tan hermoso.
Con tu sonrisa perdí por goleada. Sin dudas, creí en el destino más de la cuenta. Y de repente todo comenzó a gustarme más y mas.
Gracias por llegar, y por hacerme sonreír cuando lo creía imposible.
Adiós! Porque prometí nunca más aferrarme algo que no valiera la pena.
domingo, 8 de noviembre de 2015
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario