miércoles, 14 de septiembre de 2016

19/4/2016

Carta que un día te escribi.
Fue amor. Sólo desde la felicidad más linda se puede escribir eso.
Y hoy, ni loca me conformo con menos.
El cielo es el límite, nunca menos.

"Te quiero, te quiero justo en ese instante en que te odio, y no puedo entenderte. En qué tratas de explicarme, pero no. No te entiendo. Te quiero justo en ese instante en que pensamos totalmente distinto, en el que me enojo, y vos seguís ahí.
Te quiero, mientras muero de miedo, y dejó atrás prejuicios. Te quiero mientras me haces bien, cuando me demostras ese amor. Ese tan grande que tenés adentro tuyo. Te quiero mientras dudo, y me pongo mal de tanto dudar, pero me demostras una y otra vez que no hay razones. Con tus actos.
Te quiero mientras me sorprendes, y me haces reír, mientras me mostras que me queda mucho por vivir.
Cuando me das paz, cuando nos miramos y tomamos una cerveza o un fernet charlando de la vida. Cuando me abrazas fuerte.
Te quiero mientras te aprendes de memoria mis gustos. Mientras vuelvo a conocerte. Mientras el amor te revalsa.
Te quiero con cada carta, con cada palabra hermosa. Con tus ideas, y tus sueños conmigo.
Te quiero con tu cara de sorpresa cuando me escuchas un plan que sueño juntos. Y con tu risa, que me llena el alma.
Te quiero porque me  haces bien, porque te quedas ahí. Porque se te metió en la cabeza que podés ser mejor, y querés serlo sólo para mi. Porque dejas todo para estar conmigo. Porque soñas a lo grande .
Te quiero mientras nos besamos en el videt, cuando no terminas de hacer  pis. Cuando me decís que te encanta hacer el amor  conmigo.
Te quiero mientras soñamos con volver a vernos y mientras hablamos por teléfono 45minutos.
Te quiero por todo lo que sos"

No hay comentarios:

Publicar un comentario