Hay lecciones que cuestan de aprender, y si no eres capaz de hacerlo a la primera te toca repetir curso. En la vida pasa igual.
Tengo un buen amigo que me advierte constantemente que la única persona que puede cambiar el rumbo de sus cosas, es uno mismo.
Por mas que deseemos que el otro cambie, si no quiere o no puede por razones diversas, no va a ser posible.
Aunque yo realice acciones, haga insinuaciones, provoque situaciones, …
si existe ese cambio, a la corta o a la larga no será válido, porque no ha salido de esa persona,
sino que lo he propiciado yo influyendo de alguna manera en su decisión.
Es verdad que necesitamos que alguien nos indique algunas veces el camino,
que nos advierta cuando lo hacemos mal, que nos dé un empujoncito porque no nos atrevemos, pero quien lo llevará a cabo realmente, somos nosotros y la decisión final es pura y exclusivamente nuestra.
Así pues, la lección que he aprendido ahora es dejar que todo fluya, que cada uno lleve su ritmo.
Si en algún momento nuestros caminos se encuentran, caminaremos juntos,
sino ha de ser así, date por seguro que haberme encontrado con vos
fue una experiencia positiva y al fin y al cabo, un verdadero placer.
Me ha gustado mucho, me quedo con esta frase
ResponderEliminar"Si en algún momento nuestros caminos se encuentran, caminaremos juntos" la puse en mi Msn xD un placer leerte.
Se llama "el don de fluir"... y es lo que todos tendriamos que hacer en nuestras vidas...
ResponderEliminar