jueves, 2 de diciembre de 2010

Irrefutablemente

Mi instrucción rebasó, en efecto, mis suposiciones.
No, definitivamente no era lo correcto.
Ahí supe por mí misma que no se debe, y sobre todo,
porqué no se debe, hablar demasiado.
Y como una cosa lleva a la otra..
que no la quieras a ella,
no significa que me quieras a mi.


y.. " antes de que me quieras como se quiere a un gato,
me largo con cualquiera que se parezca a ti"

4 comentarios:

  1. Buena entrada señorita !
    Me identifico un montón, tienes TODA LA RAZÓN en tu frase final (y en toda la entrada, claro está)
    Aquí tienes una seguidora más :)
    Besos ^^

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  2. Te he leído... y volveré a hacerlo...

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  3. a veces cuesta decir adiós de verdad.

    Un besito.

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