Mi instrucción rebasó, en efecto, mis suposiciones.
No, definitivamente no era lo correcto.
Ahí supe por mí misma que no se debe, y sobre todo,
porqué no se debe, hablar demasiado.
Y como una cosa lleva a la otra..
que no la quieras a ella,
no significa que me quieras a mi.
y.. " antes de que me quieras como se quiere a un gato,
me largo con cualquiera que se parezca a ti"
No te imaginas como te entiendo..
ResponderEliminarBuena entrada señorita !
ResponderEliminarMe identifico un montón, tienes TODA LA RAZÓN en tu frase final (y en toda la entrada, claro está)
Aquí tienes una seguidora más :)
Besos ^^
Te he leído... y volveré a hacerlo...
ResponderEliminara veces cuesta decir adiós de verdad.
ResponderEliminarUn besito.