Y cuando de reemplazar se trata, no me gusta, pero no queda otra que proseguir, me canse de esperarte y de saberte en brazos de otra, riendo. Me importa un bledo ya lo nuestro, ya lo nuestro, ya no existe. Y lo admito por primera vez.
Voy a reemplazarte y voy en vía, por más que duela y que sea un dolor punzante voy a hacerlo. Pronto... (y no quiero)
No hay comentarios:
Publicar un comentario